
Estamos a finales de agosto y aquí en Suecia ya parece otoño. Los árboles todavía tienen sus hojas verdes, pero al volver la oscuridad de las noches, prácticamente ausentes en junio y julio, parece que la lluvia, el frío y el viento quisieron acompañarla. ¡He estado a punto de encender la calefacción! ¡En agosto!
Agosto y septiembre son, tradicionalmente, meses de cosecha y recolecta. Mi abuela llenaba la despensa de frascos de mermeladas y encurtidos para aprovechar al máximo los frutos del verano y poder disfrutar de ellos durante el invierno. En los supermercados promocionan aparatos para la recolecta de frutos del bosque, frascos de todos los tamaños, especias para innovar y conservantes para que te duren todo el invierno. Como no tengo huerto, no siento esta necesidad de conservar, pero sí que me pongo nerviosa cuando veo que la fruta de la semana empieza a pasarse un poco. Esto me pasa frecuentemente con las peras, porque cada semana me llega una caja de fruta ecológica variada y nadie quiere las peras. Afortunadamente se pueden hacer muchas cosas con ellas, como por ejemplo este delicioso chutney, ideal para acompañar queso, pollo o cordero.
Receta
Para un frasco mediano
500 g de peras
2 cebollas rojas picadas finamente
1 1/2 cucharada de vinagre de vino blanco
1/2 dl de pasas
1/2 cucharadita de guindilla deshidratada (chile rojo)
1/2 cucharadita de jengibre en polvo o 1 cucharadita de jengibre fresco picado o rallado
1 ramita de canela pequeña
2 cucharaditas de sal
1 dl de azúcar
3/4 dl de agua
Pelamos las peras, las cortamos en trocitos pequeños evitando las semillas y las ponemos en un cazo junto con la cebolla y el vinagre. Tapamos y ponemos a hervir a fuego medio-bajo durante 10 minutos.
Añadimos el resto de los ingredientes y dejamos hervir a fuego medio-bajo durante 30 minutos sin tapar. Hay que remover de vez en cuando.
Retiramos la canela y machacamos un poco con un tenedor para obtener una textura adecuada: que no haya trozos de fruta demasiado grandes, pero que tampoco quede como papilla de bebé.
Si deseas que te dure mucho tiempo, la higiene del frasco es muy importante. Lávalo bien y enjuágalo con agua hirviendo. Acuérdate de hacer lo mismo con la tapa.
Pasa el chutney al frasco mientras esté caliente y tápalo. Una vez enfriado, se deberá conservar en la nevera.
¡Ideal para una tabla de quesos! ¡A disfrutar!
