Trifli de fresa, ruibarbo y crema de mascarpone

El ruibarbo es un ingrediente habitual en los postres y dulces durante la primavera y el verano en Escandinavia. Es un ingrediente importante del postre nacional danés “Rød grød med fløde”, un nombre imposible de pronunciar para aquellos que no han crecido con el idioma, pero que también causa muchas risas, tanto para los daneses que intentan hacer pronunciarlo a extranjeros como para los extranjeros que escuchan pronunciarlo a los daneses y les suena a una lengua extraterrestre.

Si no consigues ruibarbo, no te preocupes porque también está rico si la compota solo es de fresas. Deja lista la compota el día antes y así será facilísimo de preparar y dejar maravillados a tus invitados. Espero que te guste.

Receta

Ingredientes

300 g de ruibarbo
300 g de fresas (frescas o congeladas)
300 g de azúcar
250 g de mascarpone
2 dl de nata para montar
1 vaina de vainilla o 1 cucharadita de vainilla en polvo (no azúcar de vainilla)
4 cucharadas de azúcar flor
75 g de mantequilla
2 cucharadas de sirope
100 de almendras peladas picadas
100 g de copos de avena
Unas hojas de menta o melisa para decorar

Lavamos bien el ruibarbo y lo cortamos en trozos de aproximadamente 2 cm. Igualmente lavamos bien las fresas y les retiramos las hojas. Mezclamos la fruta en una cacerola junto con el azúcar y la ponemos a hervir a fuego medio durante 30 minutos. La fruta suelta mucho líquido, así que no hace falta agregar agua, pero si ves que está muy seco, puedes añadir una cucharada de agua. Vamos deshaciendo la fruta con un tenedor para obtener una textura un poco menos espesa que una mermelada. Dejamos enfriar y reservamos en la nevera.

Para la crema de mascarpone, abrimos la vaina de vainilla y raspamos el interior con un cuchillo para obtener la pasta de vainilla que mezclaremos con la nata y el azúcar flor. Batimos con unas varillas hasta obtener una crema ligera. Añadimos el mascarpone y removemos hasta obtener una crema mas o menos espesa y homogénea. Cuidado con batir demasiado, porque te arriesgas a que se corte. Dejamos reposar en la nevera.

Derretimos la mantequilla y el sirope en una sartén grande a fuego medio y agregamos las almendras y la avena. Removemos hasta que quede bien tostado y pasamos la mezcla a una bandeja cubierta de papel de hornear para dejarla enfriar.

Para montar el postre en vasos individuales, empezamos con una capa de compota, otra de crujiente de avena y después la crema de mascarpone. Añadimos más capas en el mismo orden y terminamos con un poco de crujiente y unas hojitas de menta o melisa para decorar.

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