
¿Remolacha cruda? Si no la has probado nunca, atrévete con esta ensalada, ideal en otoño cuando es temporada de remolacha y además porque acompaña de maravilla a las carnes asadas o guisadas. Si te asusta la idea de la remolacha cruda porque en algún momento de tu vida te atreviste a probar un batido de verdura cruda y te pareció que era como meterte un puñado de tierra en la boca, no temas: esta combinación de sabores también te sorprenderá, pero de manera muy positiva.
Esta ensalada es cómoda de hacer para invitar a amigos a casa, porque puedes dejar macerando la remolacha en la nevera desde la mañana y añadir el resto de los ingredientes rápidamente justo antes de servir.
Ingredientes:
300 g de remolachas crudas
2 dl de hojas de albahaca fresca
1 diente de ajo
4 cucharadas de aceite de oliva
2 cucharada de vinagre de Jerez o Balsamico di Modena
1/2 cucharadita de azúcar
1 cucharadita raspada de sal
pimienta negra recién molida al gusto
1 cebolla roja pequeña
65 g de rúcula fresca
60 g de queso parmesano en láminas
40 g de piñones tostados
Empezamos preparando el aliño: en un recipiente mediano mezclamos bien el aceite, el vinagre, el azúcar, el ajo triturado, la sal y la pimienta. Picamos finamente la albahaca y la añadimos al aliño. Pelamos y lavamos la cebolla, la cortamos por la mitad y después en juliana muy fina. La añadimos al aliño y mezclamos bien. Reservamos esta mezcla.
Pelamos las remolachas y les cortamos la corona y la raíz. Las lavamos bien y las rallamos. Mezclamos la remolacha rallada con el aliño y la cebolla. Si tienes tiempo, tapa la mezcla y déjala en la nevera unas horas.
Lavamos y escurrimos bien la rúcula.
Justo antes de servir, pasamos la mezcla de remolacha al bol en que vamos a servir y le añadimos la rúcula, el queso parmesano y los piñones. Removemos todo bien y servimos. Si no se te da bien recibir elogios porque te da vergüenza, prepárate mentalmente porque es probable que tus comensales se pongan de pie para aplaudirte por esta ensalada.
¡A disfrutar!