
A la lumbre se comparten historias, reflexiones, sentimientos y buenos momentos. A la lumbre nos acercamos en busca de calor. A la lumbre queda mucho mejor un puchero de esos cuyo aroma es como una máquina del tiempo.
La lumbre de la casa hoy en día es la cocina, el corazón del hogar. Calor, nostalgia de la buena y felicidad son cosas que sentimos cuando disfrutamos de buena comida con amigos o familiares, pero además se despiertan los sentidos evocando momentos y sentimientos que relacionamos con los aromas, las texturas y los sabores.
Usar todos nuestros sentidos, la nostalgia, el calor, la comodidad, disfrutar del momento… todo esto se condensa en la palabra danesa «hygge», quizá tan difícil de definir como la misma felicidad y, asímismo, difícil de traducir al español, pero todos podemos reconocer ese momento, esos sentimientos, ese calor junto a la lumbre. Es esto lo que intento transmitir cuando preparo mis platos. Aquí comparto mis recetas.