Caracolas de pan con pesto, tomate y queso

Cuando llegué a Suecia por primera vez me parecía que todo olía a Ikea. No por el característico olor que desprenden los muebles recién montados, sino por ese aroma a panecillo de canela que hace que te sientas tan a gusto paseando por los pasillos mientras llenas el carro de cosas sin las cuales no…