
Hay varias razones por las que es bueno comer ensaladas, pero en verano es cuando más apetece. Yo suelo comer una ensalada casi todos los días, sea plato único o de acompañamiento, pero confieso que en invierno apetece menos. En mi caso se debe a la pereza que me da lavar las verduras con el agua tan fría. Sin embargo, en verano parece que es una oportunidad para aliviar un poco el calor. Además, las verduras están en su mejor momento y tienen más sabor. Las ensaladas son más o menos rápidas de hacer, por lo cual no nos quita mucho tiempo para seguir disfrutando de los quehaceres veraniegos. Son fáciles de llevar a la playa o a un picnic en el parque. Y, finalmente, son ligeras y refrescantes, cualidades que no vienen nada mal para esos días de calor fuerte.
Esta ensalada es buena para acompañar barbacoas, porque así, de paso, asas las berenjenas y los pimientos antes de poner la carne o el pescado. Pero también puedes tomarla como plato único y preparar dichas verduras en una sartén de grill. Y si tienes prisa, compra los pimientos asados en aceite de oliva.
Receta
Para 4 personas
Ingredientes:
1 berenjena
Aceite de oliva
2-3 pimientos asados de bote o 2 pimientos frescos
1 cebolla roja pequeña
1 diente de ajo pequeño
10 hojas de albahaca fresca + 6 para decorar
150 gramos de tomates cherry
150 gramos de hojas de lechuga romana, cogollo o una mezcla de hojas tiernas, pero que no sean amargas.
100 gramos de queso feta
Un puñado de almendras tostadas saladas
Para el aliño:
3 cucharadas de aceite
1 1/2 cucharada de vinagre de Jerez o de vino
1 cucharadita de pimentón de la Vera
Sal y pimienta al gusto
Enjuagamos la lechuga y la dejamos en agua muy fría mientras preparamos las otras verduras.
Cortamos la berenjena en láminas largas de aproximadamente 1 cm. Las untamos con aceite de oliva y las reservamos.
Si usamos pimientos frescos, los asamos en la barbacoa o en el horno hasta que queden negros. Apenas los quitemos del fuego, los ponemos en una cacerola y la tapamos inmediatamente. Así será más fácil pelarlos. Mientras reposan, soltarán un jugo que es delicioso agregar al aliño.
Asamos las láminas de berenjena hasta que queden blanditas y las dejamos enfriar un poco (no en la nevera).
En un bol mezclamos los ingredientes para el aliño y le añadimos la albahaca picada. Cortamos la cebolla en tiritas finas y la mezclamos con el aliño. Pelamos los pimientos y los cortamos en tiras que añadimos a la mezcla de la cebolla. ¡Recuerda aprovechar el jugo que desprenden los pimientos asados! Cortamos los tomates cherry por la mitad y los mezclamos en el bol.
Escurrimos y secamos bien la lechuga. Si son hojas muy grandes, conviene cortarlas. Distribuimos la lechuga en un plato grande o fuente y colocamos la berenjena por encima. Distribuimos la mezcla de pimientos por encima y regamos el aliño que nos pueda quedar en el bol sobre la lechuga.
Cortamos el queso en cubitos y lo distribuimos por encima junto con las aceitunas y las almendras. Finalmente, decoramos con las hojas de albahaca y servimos inmediatamente.
¡A disfrutar!
¡OJO! Si quieres preparar la ensalada con antelación, puedes dejar tapado el bol con la mezcla de pimientos y, posteriormente, distribuirla sobre la lechuga justo antes de servir. Si lo haces demasiado temprano, se ablandará mucho la lechuga y no será tan apetecible.