
Hace unas semanas celebramos el cumpleaños de mi hijo. Con las cifras de contagios por los aires y restricciones por todas partes, fue una celebración muy tranquila y sencilla. Para dos golosos como son el niño y su padre, esta tarta fue perfecta: brownie de chocolate con crema de dulce de leche, fresas, arándanos, frambuesas y lo mejor de la sección de chocolates del supermercado. Pero no te asustes por su extravagancia , que para prepararla no es nada difícil. Eso sí, el brownie es mejor hacerlo el día antes. Y otra advertencia: si estás a dieta o te asusta la mantequilla o el azúcar, ya puedes ir buscando otra receta… La crema de dulce de leche no queda espesa porque no es un «frosting». Ya me parece suficiente la cantidad de mantequilla y azúcar que lleva el brownie , pero si prefieres que quede más espesa para poder presumir de tus habilidades con la manga pastelera, se puede hacer. ¡Espero que te guste!
Receta
Ingredientes para el brownie:
250 g de mantequillla
150 g de chocolate oscuro (mínimo 55% de cacao) en trocitos.
4 huevos
250 g de azúcar
150 g de harina apta para repostería
3 cucharadas de cacao en polvo
100 g de nueces picadas
100 g de avellanas picadas
Ingredientes para la crema de dulce de leche
150 g de dulce de leche
150 g de queso crema tipo Philadelphia
1 dl de nata
Para decorar:
Fresas
Frambuesas
Arándanos
Maltesers
Toffifee
«Chips» de chocolate (los encontré de pura casualidad en el supermercado y no sé cómo se llaman)
¡Date un paseo por la sección de chocolates y deja volar tu imaginación! Unos Ferrero Rocher cortados por la mitad tampoco quedarían mal…
El brownie:
Derretimos la mantequilla con el chocolate a fuego muy lento o al baño maría y dejamos enfriar para que no esté demasiado caliente al mezclarla con el resto de los ingredientes.
Batimos los huevos con el azúcar hasta obtener una crema blanca. Añadimos la mantequilla con el chocolate y mezclamos (no batimos). Mezclamos la harina y el cacao y tamizamos para después mezclar con la masa. Agregamos las nueces y avellanas y volvemos a remover con cuidado.
Forramos un molde (20 x 30 cm) con papel de hornear. Distribuimos la masa en el molde y horneamos a 175° durante unos 25 minutos. Aquí no vale la prueba del palillo, porque queremos que no quede demasiado hecha. Pero si mueves el molde y ves que la masa baila demasiado, déjalo un poco más.
Dejamos enfriar.
La crema
Montamos la nata, pero con cuidado. Si nos queda demasiado espesa, nos arriesgamos a que se corte cuando la mezclemos con los demás ingredientes.
Batimos el dulce de leche y el queso hasta obtener una crema y mezclamos con la nata. La tapamos y la dejamos enfriar bien en la nevera.
Montamos la tarta:
OJO: esta tarta no es para montar y decorar por la mañana y servir por la tarde. La crema y las frutas se lucen mejor si sirves la tarta inmediatamente. Puedes dejar el brownie cortado, por supuesto, pero no decores hasta poco antes de servir.
Te recomiendo que primero dibujes el número en un folio, lo recortes y lo uses como molde para cortar el brownie. Puedes encontrar moldes de números en internet para este tipo de tartas.
Lavamos bien las frutas, las dejamos escurrir y las secamos con cuidado. Cortamos la fresas por la mitad.
Coloca el brownie sobre una bandeja y distribuye por encima la crema de dulce de leche.
Decora con las frutas y los chocolates. No seas tacaño/a, que si no vas a ver a los invitados peleándose por los toffifees. ¡Que no falten las velas! Enciéndelas y sirve la tarta.
¡A disfrutar!

Es cierto que es una tarta con muchas calorías, pero es ideal para los niños y los demás golosos y si solo se hace para un cumple, pues es solo una vez al año y se puede «pecar» sin remordimiento. Es exquisita.
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